En AMBIENTALES

Un nuevo capítulo en la disputa judicial por conocer el detalle de los antibióticos o antimicrobianos que se utilizan en la industria del salmón se registró este martes, tras el fallo de la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones  de Santiago que ordenó al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) revelar la totalidad de la información disponible del año 2014.

La Corte acogió así un recurso de ilegalidad presentado por Oceana en contra de una resolución del Consejo de la Transparencia de octubre del año pasado, que impedía conocer las cantidades y clases de antibióticos usados por la industria durante ese año, desagregadas por empresas y centros de cultivos.

Oceana llegó hasta el Consejo luego que Sernapesca se excusara de entregar la información solicitada para el  año 2014 debido a la oposición de las empresas.

“No deja de llamar la atención de esta Corte la circunstancia que el Consejo para la Transparencia opte por mantener determinados nichos de secretismo”, dice el fallo de este 31 de mayo, en el que se agrega que la resolución del Consejo es “ilegal”.

La resolución judicial advierte que “la información solicitada compromete de modo grave el interés público y por ende su entrega debe prevalecer por sobre los intereses de las empresas que niegan su publicidad”.

“Al conocer la cantidad de antibióticos que se usa por empresa podremos identificar cuáles son las que más contribuyen al excesivo uso de este en el país”, dice a La Tercera Liesbeth van der Meer, directora ejecutiva interina de Oceana, sobre la importancia del fallo.

Van der Meer señala que los antibióticos en la industria salmonera en un 90% se utilizan para combatir una sola enfermedad de origen microbiano llamada SRS, si esta no se trata los salmones no crecen y mueren por problemas renales.  Su uso preocupa por la repercusión en humanos.

“Los antibióticos, cuando son utilizados en forma excesiva causan resistencia en las bacterias o sea estas se acostumbran a la exposición reiterada y se hacen súper bacterias, y para eliminarlas hay que cambiar a otro antimicrobiano más fuerte hasta que estas pasan a ser casi resistentes a todos los antibióticos.  Esto pasa con todas las bacterias y es por esto que la OMS ha tratado de reducir su utilización en la producción animal y acuícola”, explica van der Meer

No hay riesgo para la industria

El Consejo para la Transparencia, luego de escuchar a todos los involucrados el año pasado, accedió a que se entregara la información sólo en aquellos casos en que una empresa tenga la calidad de único titular de la misma concesión, pero hay firmas que poseen más de una.

En total, treinta y siete empresas manifestaron su oposición, argumentando que dicha información forma parte de aspectos estratégicos de las mismas, por lo que su divulgación las pondría en riesgo desde un punto de vista competitivo y comercial, relata el fallo.

No obstante, seis empresas accedieron a hacerlo, por eso para la Corte esto contradice que se pondría en riesgo la actividad.

“La negativa adquiere mayor relevancia y se torna extraña e incomprensible cuando se constata que la propia resolución reclamada deja constancia que las empresas Aquagen Chile S.A., Novatec S.A., Piscicultura Garo S.A., Salmones Captrén S.A. y Soc. Inv. Lago Sofía Ltda. Manifestaron expresamente su autorización a la entrega de la información requerida. Además, hubo otras empresas que no manifestaron su oposición a la entrega de la información solicitada, de donde deviene que su entrega y conocimiento por parte de la opinión pública les resulta irrelevante, y por lo tanto, no puede constituir un secreto industrial, ni mucho menos, afectar la imagen comercial de las empresas, salvo que se desprenda de la información que sea puesta en conocimiento del solicitante, que se ha hecho un uso indebido de los fármacos”, expresa la Segunda Sala presidida por el ministro Alejandro Madrid.

El fallo consigna que también a Nova Austral también resolvió liberar sus datos.

Uno de los puntos relevantes para los jueces para obligar a relevar la información solicitada, y que no fue considerada por el Consejo –según la Corte- fueron los datos que aportó Oceana sobre el uso de antimicrobianos durante el año 2013.

Dicho año, afirma Oceana, se utilizaron en la industria acuícola chilena 450.700 kilos, en contraposición a la Noruega, que utilizó 972 kilos, con una mayor producción. A esto se suma el aumento sostenido de este tipo de fármacos desde 2007, según el Informe sobre Uso de Antimicrobianos en la Salmonicultura Nacional del año 2013 del Sernapesca.

“De esta grave situación puesta en conocimiento del tribunal deriva el interés público en cuanto a la divulgación de la información que se ha ordenado entregar al Servicio referido, pues gracias a ella se posibilita el control social de dicho organismo respecto del cumplimiento de sus funciones fiscalizadoras en materia de uso de antibióticos”, dice el fallo.

Liesbeth van der Meer explica que en otros países este tema es sumamente regulado por políticas públicas para evitar la resistencia bacteriana.

“Lo que se regula también es la densidad y el control de las enfermedades de los salmones, que son la base del problema.  En Chile utilizamos 563 toneladas y en Noruega se utiliza 1 tonelada anual de antibióticos en la producción de salmón, ¿por qué?  Porque han logrado establecer políticas publicas tanto de límites de producción como sanitarias para controlar sus densidades y sus enfermedades”, dice.

Esta es segunda vez en menos de un año que el tribunal le da la razón a Oceana. La primera fue en septiembre del año pasado cuando se pronunció a favor de liberar información correspondiente a los años 2009 y 2013, sin embargo, tras la presentación de un recurso de inaplicabilidad constitucional, al que se sumaron 22 empresas, el caso llegó al Tribunal Constitucional, donde comenzó a ser visto desde abril.

Fuente: La Tercera

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