La celebración del Día Mundial del Árbol, instaurado un 28 de junio de 1969 en el Congreso Forestal Mundial realizado en Roma, debe llamar a reflexión a las autoridades de nuestro país, ya que “existen 179 grupos vegetales con serios problemas de conservación y 11 especies de plantas en Peligro de Extinción” aseveró Bernardo Zentilli, presidente del Comité Nacional Pro Defensa de la Fauna y Flora (CODEFF).
El deterioro acelerado del planeta está directamente relacionado con la depredación sostenida de la cubierta vegetal. Lugares donde existían bosques y ecosistemas equilibrados han ido desapareciendo de forma acelerada gracias a la intervención del ser humano. Un árbol es un complejo ecosistema que mantiene a numerosas otras especies tanto de plantas como de invertebrados (insectos, arácnidos, etc.), y vertebrados (aves, reptiles y mamíferos), que encuentran en él su alimento y refugio. La desaparición sostenida de la vegetación protectora del suelo productivo es un indicador de procesos de desertificación y contribuye al cambio climático y el calentamiento global de la Tierra.
La protección del bosque nativo en nuestra nación es urgente, sobre todo cuando la industria maderera genera una fuerte presión no sólo sobre los recursos, sino también sobre las instancias gubernamentales que deben velar por su protección bajo el pretexto de las grandes ganancias que genera. Solo entre enero y marzo del presente año sus utilidades sumaron $147.436 millones, con un alza del 74,5%. La “explotación forestal debe estar asentada en leyes que aseguren la estabilidad de los ecosistemas con una fiscalización permanente del cumplimiento de la legislación vigente a la actividad de la empresa privada” aseveró el presidente de CODEFF.
CAMPAÑA DEL QUILLAY PARA SANTIAGO
La campaña del Quillay en la zona central es encabezada por CODEFF, cuyos miembros han indicado que “las principales especies vegetales nativas de la zona, se han adaptado naturalmente al clima semi-árido, tales como el arrayán, el belloto, el chagual, el espino y el maitén. También componen esta lista especies como la palma chilena, el roble y el guayacán. Cabe destacar el valioso aporte que nos entregan el litre, el peumo y el bollén, especies que se encuentran en alarmante declinación”. En el caso del Quillay, para evitar su paulatina pérdida se hace necesario, ampliar su biomasa, generando espacios de reinserción de esta especie nativa, tanto en sitios naturales como en zonas urbanas.
A partir de trabajos realizados, los representantes de CODEFF expresaron que “La especie vegetal nativa que recomendamos para Santiago es el QUILLAY (Quillaja saponaria), árbol que crece en ambas Cordilleras y en el Valle Central, adaptado a lugares secos gracias a que no requiere de mucha agua. Alcanza más de 15 m de altura en algunos casos y hasta 1 m de diámetro, siendo dominante entre las especies nativas que caracterizan a la flora de la zona central de Chile. Con el Quillay, es posible iniciar un paulatino retorno de otras especies que forman parte de nuestro Patrimonio Biológico Natural.”
El quillay y el Bosque Esclerófilo en general que caracteriza la vegetación nativa de la región central del país no están considerados en la Ley de Protección del Bosque Nativo.
Los representantes de Codeff agregaron que “..esta es una especie que mantiene su follaje siempre verde (perenne) lo que contribuye sensiblemente al balance de temperatura, mantención de humedad, retención de material particulado, fotosíntesis y captación de CO2, constituyendo el soporte de especies biológicas más complejas como insectos y aves, entre otros beneficiados”
CONSERVACIÓN DEL BOSQUE NATIVO
Según el documento Catastro y Evaluación de los Recursos Vegetacionales de Chile (publicado en 1999 por la CONAF y la CONAMA), de los 33,8 millones de hectáreas de suelos de condición forestal existente en el país, 13,5 millones corresponden a bosques y 2,1 a plantaciones forestales. El bosque nativo, cubre el 17.8% del territorio nacional. El bosque nativo chileno, reservorio de una diversidad biológica única en el mundo, se concentra en mayor medida en la XII Región, con un 36% del total, y en la X Región, con 26,9%.
El tipo de bosque más abundante es el siempre verde (perenne), que representa el 32,4 % del bosque nativo (4.350.814 de hectáreas). Le sigue el tipo lenga, con el 25,3 % (3.400.346 de hectáreas). El alerce abarca 264.993 hectáreas, sólo el 2% del bosque nativo chileno. La araucaria llega solo a un 1,9% del total. El tipo más escaso es el ciprés de la cordillera, con tan sólo el 0,3%.
El Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE) está formado por 31 parques nacionales, 48 reservas nacionales y 15 monumentos naturales. En total cubren una superficie de 14 millones de hectáreas, o sea el 19% del territorio nacional. Sin embargo, sólo el 28,9% del bosque nativo chileno está contenido en este sistema.
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