
En Chile se han registrado aproximadamente 115 especies de aves marinas, lo que representa un poco más del 24% del total de aves presentes en todos los ambientes de nuestro país. Entre ellas encontramos las aves marinas oceánicas, que viven gran parte de su vida lejos de la línea de costa. Albatros y petreles, forman parte de este grupo, muchos de ellos llegan como visitantes a lo largo de toda la costa del mar chileno, mientras que unas 26 especies (incluyendo a los yuncos o petreles zambullidores) son consideradas residentes.
Los Albatros presentan una historia de vida muy particular, ya que son aves longevas pudiendo algunas especies alcanzar hasta los 60 años de vida. Su madurez sexual es tardía (entre los 4 a 12 años). Se acercan a tierra sólo para procrear, a lo que se suma una baja tasa reproductiva (1 huevo cada uno o dos años y que no se reemplaza en caso de pérdida). Estas características explican la susceptibilidad de estas aves a las perturbaciones de carácter antrópicas (de origen humano).

Uno de los mayores problemas que enfrentan los Albatros y Petreles son la muerte incidental generada durante las faenas de la pesca. Las aves son atraídas por las carnadas, descartes y desechos pesqueros que son vertidos al mar y que representan una fuente de alimentos extra, normalmente no disponibles de forma natural. Las aves mueren ahogadas, en su mayoría, al quedar enganchados en los anzuelos.
Sobre las opciones de mitigación disponibles hoy para disminuir la cantidad de aves que mueren y del trabajo desarrollado por ATF Chile, hablará Luis Cabezas, biólogo marino, quien estará a cargo de la charla que CODEFF ha organizado para este jueves 15 de septiembre a las 19 horas en su sede central, ubicada en Ernesto Reyes 035, Providencia. Es una charla abierta y sin costos. Confirma tu asistencia aquí
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