Protección del ecosistema: Un trabajo en equipo

Con las aves marinas cada vez más amenazadas y con una extinción que les afecta con mayor rapidez, hay una necesidad urgente de acciones de conservación. Por esa razón, CODEFF decidió formar parte de un proyecto para trabajar en este tema que preocupa a muchos a nivel global. Se trata del monitoreo de Santuarios Marinos de Algarrobo.

Hay varios actores que trabajan en la protección del ecosistema y que tienen un objetivo claro en común: proteger a las aves marinas de distintas amenazas que reciben día a día. El trabajo en conjunto es fundamental para cumplir lo que les compete y, en términos técnicos, es preciso tener un registro de las aves que están presentes en los distintos sitios de nuestro país.

Es por eso que el Comité Pro Defensa de Fauna y Flora el año 2014 inició un proyecto para proteger y conservar los santuarios marinos presentes en distintas regiones del país. Su primera etapa consistió en monitorear desde la Región de Valparaíso hasta la del Biobío para actualizar todos los sitios Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBA, por sus siglas en inglés).

Actualmente, trabajan estudiando sitios que se encuentran en Algarrobo. Y gracias al análisis de imágenes satelitales por medio del Monitoreo de Áreas Importantes para la Conservación de Aves y Humedales (MAICAH), consiguieron pasar a una segunda fase, la cual es de trabajo en terreno que consistió en un monitoreo lejano para continuar con uno cercano.

El trabajo está siendo desarrollado por un equipo de CODEFF dirigido por Simón Gatica, Geógrafo encargado de proyectos del Comité, quien ha recibido el apoyo técnico de Nicole Jara, practicante de geografía que participó el año 2015, y Gelissa Araya, practicante de la misma área en 2016.

Nicole Jara explica que “previo al trabajo en terreno se confeccionó una guía para el reconocimiento de aves que comúnmente se visualizan en el litoral central y, por ende, en Algarrobo”. Además, asegura que esa guía funcionó como apoyo para la realización de censos de aves.

Para el estudio consideraron la disposición de 12 estaciones desde las que pudieron contemplar sitios como el Santuario de la Naturaleza Isla Pájaro Niño, la bahía El Canelillo y El Canelo, y el santuario Peñón Peña Blanca. Estos sectores han sido observados por el equipo de manera silenciosa y sin intervención, desde una lancha y por medio de binoculares o a simple vista. El objetivo es contabilizar e identificar las especies de aves presentes.

Todas las áreas de Algarrobo están unidas, por eso incluyeron el monitoreo del Peñón Peña Blanca. Aunque ahí no nidifican Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii), al ser reconocido como santuario, más adelante puede ser considerado como un nuevo sitio IBA, lo cual también es una de las tareas de la ONG.

Comenzaron clasificando los sitios según su nivel de amenaza. La Isla Pájaro Niño es IBA desde el año 2010, y luego de la evaluación a través de MAICAH, se definió como un sector de alta vulnerabilidad debido al uso de recursos biológicos, presencia de especies invasoras, pesca accidental de especies marinas y por la recolección de recursos acuáticos a nivel local.

Los resultados fueron un impulso para iniciar este proyecto de conservación, y CODEFF presentó sus propuestas a Birdlife International, organización que decidió financiarlo por ser un trabajo abordable. Por esa misma razón, la Municipalidad de Algarrobo facilitó los contactos de varios actores de la zona que podían trabajar en conjunto a la ONG.

Por parte del departamento de medio ambiente de la Municipalidad de Algarrobo, Marcelo Inostroza, encargado de esta unidad, expresa que CODEFF ha sido “un importante apoyo para el trabajo que estamos realizando en torno a los dos Santuarios Marinos de Algarrobo, principalmente en el levantamiento de datos y monitoreo, y en la difusión y vinculación externa”.

Nicole Jara en monitoreo marítimo.

Nicole Jara en monitoreo marítimo.

La Cofradía Náutica del Pacífico Sur, la junta de vecinos de El Canelo y la empresa de buceo Cinco Océanos fueron los que aceptaron proporcionar apoyo técnico. Nicole Jara expresa que “gracias a la disposición de diálogo y acción por parte de la administración de la Cofradía Náutica, se pudieron realizar los censos, ya que suministraron botes para recorrer los alrededores de los islotes”.

El descenso en la cantidad de aves marinas, según asegura Simón Gatica, ocurre por tres razones: competencias entre especies con Pelícanos de Humboldt (Pelecanus thagus), depredación de crías y huevos de Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii) por parte de roedores que ingresaron al sector por la unión de la isla con el continente y, por último, debido a acciones humanas como la matanza de Pingüinos y destrucción de nidos.

En octubre de 2015 comenzaron el proceso de monitoreo -de primavera y verano- de la población de aves presentes en la isla y en el Peñón Peña Blanca. Durante los cuatro censos realizados, pudieron ver que la población Pelícanos de Humboldt (Pelecanus thagus) ha disminuido en gran cantidad. No obstante, se distinguían las mismas especies a pesar de que su abundancia varió durante el tiempo de estudio.

Monitoreo Isla Pájaro Niño

Lograron catastrar toda la información de aves presentes en el sector. En la Isla Pájaro Niño contabilizaron 140 Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii) y 705 Pelícanos de Humboldt (Pelecanus thagus), cifra que disminuyó al transcurrir el verano llegando a observar 190 en el mes de enero. Es un número muy bajo en comparación al año anterior, época en la que registraron cuatro mil.

También lograron reconocer que el Cormorán Yeco (Phalacrocorax brasilianus) fluctúa entre los 40 y 130 individuos. Y las gaviotas dominicanas abundan dentro de un rango de 200 y 250. Las cuatro especies mencionadas son las que dan mayor peso al valor de abundancia total de la isla.

Por otro lado, cabe destacar que a pesar de que la Cofradía es una construcción antrópica que en sus inicios afectó al sistema viviente de la Isla Pájaro Niño, al realizar los censos pudieron evidenciar que las aves se adaptaron a la estructura de piedraplén y la hicieron parte de su hábitat.

Monitoreo Peñón Peña Blanca

En el Santuario Peñón Peña Blanca reconocieron 750 Piqueros de Humboldt (Sula variegata) y siete Cormorán Guanay (Phalacrocorax bougainvillii), situación que llamó la atención del equipo de CODEFF ya que hace un año habían contabilizado 300 de estos últimos. Los pelícanos también están presentes y distinguieron entre 50 y 80 de ellos.

La disminución de Pelícanos de Humboldt (Pelecanus thagus) y Cormorán Guanay (Phalacrocorax bougainvillii) corresponde a efectos negativos producidos por el fenómeno del niño. Actualmente, han comprobado que la población de Guanay volvió. Pero queda esperar los resultados del Pelícano.

Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii) en Isla Pájaro Niño.

Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii), Isla Pájaro Niño.

Simón Gatica dice que un hito significativo para el proyecto, es que lograron identificar la especie Yunco de Humboldt (Pelecanoides garnotii) en la costa de Algarrobo y El Quisco. Esta es una especie que se encuentra en peligro de extinción, incluso más amenazada que el Pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldtii). Lo que pase con esta ave es materia de investigación y eso dirá si estas aves realmente están nidificando en la isla.

Dentro de los logros obtenidos tras realizar los censos de aves, Nicole Jara afirma que también les otorgó la oportunidad de ver el comportamiento de estos animales. Además, plantea como un gran desafío el hecho de “dar a conocer a la localidad la necesidad de proteger y conservar los islotes”.

En ese sentido, esta primera etapa finalizó con una capacitación para los voluntarios de la zona y con la entrega de guías de aves a actores locales como la Capitanía de Puerto, junta de vecinos, Cofradía Náutica del Pacífico Sur y a la Unidad de Medio Ambiente de la Municipalidad de Algarrobo.

Al mismo tiempo, propusieron tres senderos para ser utilizados por la población local o por grupos de conservación y ecoturismo, quienes pueden realizar charlas educativas de la flora y fauna que ahí está presente.

Voluntarios 2015.

Voluntarios 2015.

El equipo de CODEFF inicia la segunda etapa del proyecto en los Santuarios Marinos de Algarrobo en abril de este año y comienzan a recibir apoyo económico por parte de Lush Chile, una empresa de cremas y jabones que ayuda a financiar a distintas organizaciones sin fines de lucro que contribuyan en la conservación del medio ambiente, tal como lo hace el Comité. Este aporte fue el que permitió que el proyecto pudiera continuar hasta diciembre.

Esta etapa corresponde al monitoreo de otoño e invierno, y en ella pudieron consolidar la información de Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii) y Yuncos de Humboldt (Pelecanoides garnotii). Además, en invierno identificaron aves pelágicas como Albatros de Ceja Negra (Thalassarche melanophrys) y Fardelas Negras Grandes (Procellaria aequinoctalis). Esta última es un ave poco visible para la comunidad, pero igual de vulnerable que las demás.

A inicios de septiembre, comprobaron que ya hay nidificación temprana, o de primavera, en los Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii). Son aproximadamente 20 nidos activos y algunas galerías que están disponibles para una posible nidificación en verano.

Gelissa Araya y Débora Schiapacasse en monitoreo marino.

Gelissa Araya y Débora Schiapacasse en monitoreo marino.

Simón Gatica señala lo importante que es esta etapa porque se están insertando cada vez más en la isla, lo que permite tener un monitoreo permanente de la evolución de esta especie amenazada. “Esa es la evolución de todo el trabajo realizado”, asegura.

Por otro lado, el año pasado aprobaron un plan de manejo del Santuario Isla Pájaro Niño otorgado por el Ministerio de Medio Ambiente para ser administrado por la Municipalidad de Algarrobo. El plan contempla diversas líneas de trabajo y programas de acción como monitoreo, investigación, fiscalización, educación, difusión, preservación, restauración y conservación.

El equipo del Comité fue invitado a apoyar en los monitoreos de la isla que se requieren dentro del plan. Gatica dice que eso fue “gracias a nuestro buen trabajo, y es muy valioso para nosotros porque es una instancia para investigar y corroborar que los pingüinos están nidificando”.

PUNTA PEÑA BLANCA

La Punta Peña Blanca, ubicada frente al Peñón, está menos intervenida que antes. Sin embargo, existen inmobiliarias que quizás estén interesadas en urbanizar el borde costero de Algarrobo. Respecto de esta amenaza, y por la ausencia de un límite establecido, Gatica dice que es importante llamar a un control del lugar y por eso “decidimos actualizar y levantar información del santuario para poner en valor la fauna y flora presente en la zona, y así el municipio tenga herramientas para oponerse a estos posibles proyectos inmobiliarios”.

Respecto de esto, Marcelo Inostroza dice que “existen varios puntos críticos en la comuna que actualmente se encuentran con amenazas de diversa índole”. Frente a esto asegura que “nuestro Departamento, desde que se formó hace cuatro años en el Municipio, ha priorizado su trabajo en esa área”.

Punta Peña Blanca.

Punta Peña Blanca.

Ese es un trabajo que ha sido apoyado por Gelissa Araya, practicante de Geografía; Débora Schiapacasse, Bióloga Marina del Departamento de Medio Ambiente de la Municipalidad de Algarrobo; y Diego Balcells, Biólogo voluntario del Comité.

Ahora tienen una propuesta de límites para el santuario que será entregado al Consejo de Monumentos Nacionales, organismo que tiene la responsabilidad de vigilar los patrimonios naturales.

Todas estas zonas conforman un ecosistema porque son contiguas, por lo tanto, eso permite que toda la contaminación que llegue a la Punta Peña Blanca, al ser arrastrada por el mar, sea ingerida por las aves marinas, situación que ya ha sido registrada antes. Esto evidencia que “no existe motivo para que esa contaminación no nos afecte. Tenemos que cuidar la Peña y también más al sur, como El Quisco”, afirma Gatica.

Convenio de colaboración con Municipalidad de El Quisco

El Comité Pro Defensa de Fauna y Flora logró firmar este año un convenio de colaboración amplio con la Municipalidad de El Quisco, que también es parte del proyecto. El equipo del Comité ha registrado Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldtii) y Yuncos (Pelecanoides garnotii) frente a las costas de esa comuna, por eso es “importante proteger todo el borde costero de San Antonio y, ojalá a futuro, de Valparaíso”, indica Simón Gatica.

Rodrigo Fuentes, Gestor en Educación y encargado de ciudadanía en CODEFF, señala que poder trabajar en conjunto con la Municipalidad de El Quisco, refleja el “inicio de un proceso de vinculación con todos los municipios de la provincia de San Antonio”. También dice que proyectan realizar un vínculo más ciudadano con las organizaciones y colegios del sector. “Debemos trabajar temas de conservación como el reciclaje con una educación más temática y amigable”, afirma.

Gatica destaca lo fundamental que es trabajar con las comunidades en campañas de limpieza de playas y, además, en el incremento de fiscalización en la zona. “Tenemos que tener estos cuidados para evitar que algo tan básico como nuestra basura pueda afectar a las poblaciones de pingüinos. Es un asesino silencioso que cobra muchas más víctimas que las matanzas o destrucción de nidos”, expresa el geógrafo, quien hace un llamado a tomar conciencia en este tema que ha estado invisibilizado por mucho tiempo.

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